Las luces, la música, las invitaciones para cenas de empresa y familia, nos recuerda que las navidades están a la vuelta de la esquina. Inmersos en este bullicio, se nos olvida (como en muchos momentos del resto del año) la persona más importante: nosotros mismos.
El autocuidado, entendido como el conjunto de acciones y actitudes que promueven nuestro bienestar físico, mental y emocional, se ha convertido en una temática esencial en un mundo que constantemente exige atención hacia el exterior. En este sentido, quizás este año ¿por qué no cambiar nuestro enfoque y regalar autocuidado?
Algunas ideas para cuidar a uno mismo son las siguientes:
- El autocuidado para personas que experimentan situaciones estresantes:
- Conexión con la naturaleza: Estar en contacto con la naturaleza es una de las experiencias más relajantes y restauradoras. Caminar descalzo sobre el césped, escuchar el sonido de un río, o simplemente contemplar un paisaje puede tener efectos profundos en nuestra mente y cuerpo. En este sentido, una propuesta de regalo puede ser un viaje de escapada.
- Actividades sensoriales: Las actividades que estimulan los sentidos son herramientas valiosas para el bienestar. Tomar un baño caliente (con velas, aceites esenciales y sales de baño), disfrutar de una infusión aromática, diferentes chocolates, masajes o la suscripción a una playlist, son formas de conectar con el cuerpo de manera placentera.
- Movimiento consciente: El movimiento, cuando se realiza de forma intencional y sin objetivos de productividad, puede ser profundamente relajante. Actividades como yoga o clases de baile permiten liberar tensiones acumuladas.
- Actividades creativas: El arte, bien sea pintar, escribir, o modelar con las manos, puede ser una vía para expresar sin necesidad de utilizar las palabras. Estas actividades permiten liberar el estrés y conectar con el lado creativo.
- El autocuidado a través de libros que inspiran a la reflexión:
Regar un libro que motive, como una novela que siempre haya querido leer la persona, o un libro de interés personal relacionado con temas como la psicología puede ser una buena opción como regalo de autocuidado. Algunas recomendaciones:
- “Esas cosas que nos pesan” de Pablo R. Coca: libro que pone en valor la importancia de la salud mental. Una reivindicación de que el acceso a ayuda profesional debería ser un derecho y no un privilegio. Una voz que es la de los jóvenes de toda una generación.
- Querido cerebro ¿Qué coño quieres de mí?” de Lorena Gascón: aborda de manera cercana y humorística cómo funciona nuestro cerebro en el manejo de emociones, pensamientos y conductas.
- Espacios acogedores y seguros como forma de autocuidado:
Siempre existe algún lugar que es refugio, un lugar donde acudimos para sentirnos seguros. Mejorar este espacio puede ser un regalo que cultive el bienestar:
- Renovar tu rincón favorito con cojines, mantas o luces cálidas.
- Comprar una planta que purifique el aire y dé vida a tu espacio.
- Difusor de esencias para mantener el ambiente relajado.
- Aprendizaje, crecimiento y autocuidado:
El aprendizaje constante es un regalo que enriquece la vida. Inscribirse en un curso que pueda resultar de interés, como cocina, fotografía, escritura o idiomas.
- El Autocuidado como Proceso Relacional
Las personas estamos en constante interacción con nuestro entorno. El autocuidado, aunque muchas veces se interpreta como un ejercicio individual, está profundamente entrelazado con nuestras relaciones. En su esencia, el autocuidado relacional nos invita a preguntarnos: ¿Cómo puedo cuidarme en mis relaciones con los demás?:
- Establecer límites saludables: Reconocer cuándo algo no contribuye a nuestro bienestar y poder decir “no” sin culpa.
- Buscar apoyo: El autocuidado también puede ser compartir nuestras experiencias con otros, pedir ayuda cuando lo necesitemos, y permitir que el contacto humano sea una fuente de restauración.
En conclusión, la navidad puede ser un buen pretexto para favorecer el autocuidado. En lugar de ser solo una temporada de compromisos y ajetreo, puede transformarse en un espacio donde renovemos nuestra conexión con nosotros mismos, cultivemos el permitirnos sentir, sin juicio y ofrecernos el autocuidado que necesitemos.
¿Conocéis más regalos con un trasfondo de autocuidado que dar estas navidades? ¡Esperamos vuestras respuestas en nuestro Instagram!
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