Es difícil prestar atención al día a día, puesto que estamos llenos de estímulos, trabajos y cargas que a veces nos sobrepasan. La atención plena es una metodología que nos despega de aquello que nos distrae. En este blog, te daremos una herramienta: El diario de gratitud.
En estas fechas tan complicadas como son las navidades, nos encontramos en muchos casos con que la situación nos sobrepasa, abruma y decidimos quedarnos en “piloto automático.” A pesar de ser una estrategia que nos ayuda a superar situaciones de estrés, muchas veces su maleficio es mayor que el beneficio.
Según la psicología cognitivo conductual pasamos muchas horas haciendo actividades que, si las prestásemos la suficiente atención, aumentaría nuestra sensación de bienestar general. Durante las horas, hay momentos pequeños que aceptamos como la normalidad y que, si estos desapareciesen, nos generaría una gran desregulación. Prestarles atención nos potencia el agradecer que estén esas pequeñas cosas, que las disfrutemos más y que no sea necesario perderlas para valorarlas.
De esta teoría surge el concepto de “Atención plena”, que trata de animarnos a vivir la vida en el momento, tal y como se desarrolla, sin juzgar lo positivo o negativo de cada instante, simplemente, estar en él de una forma activa y con actitud de aceptación.
Los ejercicios de atención plena no solo nos incentivan a atender aquello que nos rodea, también ayudan en el autoconocimiento, facilitando la comprensión y percepción de nuestros pensamientos, acciones y cuerpo, sin la necesidad de cambiarlos, simplemente entendiendo que están ahí por una razón y aceptando su presencia.
Debido a la cultura en la que estamos desarrollándonos, nuestra vista suele estar fijada en objetivos a largo plazo, el futuro o nuestras preocupaciones y posibles soluciones. Nos pasamos horas haciendo cosas mientras nuestra cabeza está en otro lado.
“¿Cómo voy a preparar la maleta?” “¿Cuándo terminaré esa tarea?” “¿Cuándo podré hacerme la comida?” “¿A que hora voy a llegar al trabajo?”
Muchas de las incertidumbres que llegan a nuestra mente mientras hacemos otras cosas no las podemos resolver, o bien en ese momento o bien porque están fuera de nuestro control, aun así, o buscamos solucionarlas, o tratamos de hacerlas desaparecer, buscando otro pensamiento con el que entretener la mente. La palabra aceptación aparece constantemente, y es que al igual que nuestro corazón late sin que podamos controlarlo, nuestra mente piensa, sin que podamos interferir.
Encontrar tiempo para la atención plena es un reto, pero con un poco de práctica, empezaremos a notar un cambio en la percepción que tenemos del día a día, aumentando el valor de cada acción que pongamos en marcha.
Por ello, os vamos a dar a todos aquellos que nos lo pidáis de forma completamente gratuita mediante Instagram una herramienta de entrenamiento de la atención plena, llamada “Diario de gratitud.”
Un diario de gratitud es una herramienta que se utiliza para hacernos conscientes de todas las cosas buenas que vivimos en el día a día y que quizá estamos pasando por alto al estar en piloto automático. Gracias a el diario de gratitud, prestamos atención no solo a nuestro entorno, también a las emociones que nos rodean y a nuestro cuerpo.
Normalmente nos hostigamos con los errores y problemas del día a día. Se trata de hacer un cambio de perspectiva, generando un cambio en nuestros procesos mentales.
En este diario de gratitud, destinado a ser completado en un mes, reflexionaremos sobre nuestro día a día, al final del mismo, durante un pequeño periodo de tiempo.
Tendremos que completar pequeñas tareas que nos inciten a buscar momentos en el día que hayamos pasado por alto; puede que al principio resulte difícil hacerlo; pero poco a poco y gracias al entrenamiento, nos será más y más fácil completarlo con éxito. ¡No te frustres!
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